La radiofrecuencia facial es un tratamiento en el que se activan los procesos naturales de regeneración de colágeno y elastina. Es capaz de mantener la piel firme y oxigenada. Sus ondas electromagnéticas hacen que todo esto derive en una sensación agradable de calor.

Su función es mejorar la elasticidad de la piel, atenuar arrugas, mantener una hidratación e iluminación constantes.

Es un sistema seguro y poco invasivo, que se puede combinar con otros tratamientos faciales. 

Es solicitada por aquellos pacientes que desean una mejoría de sus arrugas pero no requieren pinchazos ni efectos secundarios. 

Duración del tratamiento: 75 minutos.