El tratamiento de una higiene facial profunda consiste en mejorar la salud y el aspecto de la piel, eliminando todas aquellas toxinas presentes en el rostro, las cuales hacen que nuestra piel se presente áspera, rugosa, grumosa e inflamada. Las toxinas pueden derivar en complicaciones tales como pápulas o pústulas.

En este tratamiento nuestro secreto mejor guardado es la aplicación indispensable de un peeling químico; con ello eliminamos la primera capa de la epidermis con resultados completamente visibles después de unos días de realizarlo. Pero aunque esa es su principal función, tiene otra serie de ventajas acompañadas tales como atenuar manchas, arrugas y acné.

El procedimiento posterior consiste en aportar hidratación, luminosidad y nutrir la piel a través de viales con principios activos puros ya que facilitan su penetración con un suave masaje.

Pero eso no es todo, porque hay otro secreto aún mayor que no podemos desvelar, ese nos lo reservamos para aquellas que lo disfruten. 

Todo esto hace que este tratamiento sea uno de los más demandados.

Duración del tratamiento: 60-75 minutos.